jueves 1 de mayo de 2008

Buscando casa


Estas últimas semanas han sido bien movidas porque Cristian y yo decidimos embarcarnos en una aventura de las grandes, un paso más en esta relación que ya tiene 14 años, que ha tenido altos y bajos, pero que pese a todo está más fuerte que nunca. Cristian y yo estamos buscando nuestra primera casa.

La búsqueda ha sido difícil porque como toda pareja que está empezando debemos compatibilizar nuestros sueños, nuestros deseos, nuestro presupuesto, lo que quiere él, lo que quiero yo...

¡¡Además que es tan caro comprar algo bonito, que se ajuste a lo que esperamos!!

De partida los barrios residenciales son muy caros. A mí desde chica me gustó Ñuñoa, desde antes que se pusiera de moda vivir ahí -tengo una tía que vive en esa comuna hace más de 30 años- porque encuentro que reúne de manera perfecta la vida de barrio, la modernidad, esas calles con arboledas, plazas preciosas y lugares ricos para salir a carretear. Obviamente no soy la única que lo cree y al momento de ir a buscar departamento los precios se empinan a las UF 2.000 ($40 millones) y de esa cifra hacia arriba.

En todo caso, Cristian, con su infinita paciencia y su amor, me ha seguido en esta búsqueda. De hecho, fue él quien me propuso comprar y no arrendar, lo que nos ha significado invertir fines de semana completos en darnos vuelta, cotizar, mirar pilotos, pensar en el crédito hipotecario, en los famosos gastos operacionales, etc, etc, etc...

En todo caso, además de todas estos aspectos prácticos, también nos hemos encontrado pensando en el futuro: en que queremos una casa con tres dormitorios porque si tenemos 2 hijos y son niña y niño...

Suena raro, suena de adultos, pero también suena hermoso y que vale absolutamente la pena.