¡¡¡Voy a ser tía!!!
Ya se lo he contado a todo el mundo. A mis amigos, a mis compañeros de trabajo, a través de la red social (Facebook) y del microblogging (Twitter). Es una sensación rara, pero de felicidad.
Pero en esta oportunidad no soy yo la protagonista de esta historia. Son mi primo Jaime y la Ivonne, su esposa, los que decidieron adentrarse en la aventura de ser papás. Llevan casados más de un año y también hace más de un año que viven en Mississauga, Ontario, Canadá, donde está radicada la familia de mi prima política. De hecho, Ivonne es hija de chilenos, vivió toda su vida en este país de América del Norte, ultramoderno y desarrollado, pero se vino a vivir a Chile durante 3 años y lo hizo por amor.
Después de pololear 4 años se casaron y fue Jaime quien tomó la decisión de seguirla y cambiar todo lo que conocía por amor. Un idioma diferente, aunque no del todo desconocido; un clima distinto, con temperaturas realmente extremas; comidas con sabores que no son como los de Chile (si no que explique por qué hay que mandarle chocolates, manjar, mostaza) y una idiosincracia que muy poco tiene que ver con la nuestra.
Pero ahí está de la mano de Ivonne y esperando a su primer hijo o hija. Al parecer Jaime quiere que sea un niño. Por acá los deseos se dividen entre niño o niña y aunque medio broma y medio en serio le dije a mi primo que le pusiera "Ximenita", la verdad es que lo único que realmente me importa es que esa guagua nazca bien, que la Ivonne esté bien y que venga con la "marraqueta" bajo el brazo.
Lo que me da pena es que estaremos lejos cuando venga al mundo, separados por un continente completo y sin poder darle todos los besos que me gustaría.
Pero es lo que nos toca vivir. Ahora hay que celebrar.
We have a baby on the way!!
jueves 31 de enero de 2008
Baby on the way
miércoles 23 de enero de 2008
Imperfecta
A veces mis acciones no son las correctas. No hago lo que se espera de mí, no digo lo que se espera oir ni tomo los caminos que se supone debería tomar.
En ocasiones mi visión de la vida no tiene nada que ver con la del resto. Se escapa del consenso.
Me equivoco una y otra vez.
Sonrío cuando debo llorar, lloro cuando debo reir. Las contradicciones son parte de mí y los sentimientos afloran cuando debieran esconderse y viceversa.
Quiero ser de una manera, pero me sale al revés. La culpa debería carcomerme y no lo hace. La rabia debería pasar por mi lado sin tocarme, pero me inunda. Puedo ser hiriente y decir cosas que duelen.
Mi egoísmo me juega malas pasadas. Lo miro de frente y se ríe en mi cara y me contagia hasta la carcajada. La ironía es una buena amiga, la mentira me ha salvado el pellejo varias veces, los celos se asoman de repente.
Tengo un lado light, consumista, vanidoso, orgulloso, egocéntrico.
La terquedad me hace zancadillas, pero no la quiero dejar ir. Me acurruco con ella cuando siento que la razón está de mi parte, pero le doy patadas si me hace llorar.
No soy una mujer perfecta, ni aspiro a serlo.
Eso me gusta.
miércoles 9 de enero de 2008
¿Las mujeres somos "un buen partido"?
Con la Dana hablamos de tantas cosas y nos preguntamos otras tantas que un día mientras almorzábamos salió el tema del "Buen Partido", es decir, esa calificación que usaba mi abuelita, usan algunas mamás -por suerte no la mía- y que también he escuchado a algunas amigas para referirse a aquellos chicos ad hoc para la relación formal.
Días después estuve en una reunión con mi grupo del colegio y mirando a Pablo felizmente casado y a Julio que nos sorprendió con la noticia de que se puso de novio, comencé a pensar en que a los hombres es fácil hacerlos entrar o salir de esta categoría. Tiene que ver con si el chico en cuestión sería un adecuado proveedor, es decir, con dinero, propiedades, auto, etc. Ahí el universitario exitoso, tipo ingeniero civil, comercial, médico, geógrafo, etc. vendría siendo el Buen Partido al que las niñas deberían disparar sus dardos -de hecho mis amigos califican ahí-.
Pero la pregunta en cuestión que motiva este post es al revés. ¿Somos las mujeres un Buen Partido? o más bien ¿existen las Mujeres Buen Partido? Partamos definiendo lo que yo creo que debería ser: a mi juicio una chica que se precie de ser una MBP debe ser ante todo inteligente, autónoma, partner, alegre, independiente, con sentido del humor y un proyecto de vida propio.
Mis instintos reporteriles me llevaron a consultar a cuatro chicos que trabajan en distintas áreas para conocer su opinión. He aquí lo que pude recoger:
Miguel, 36, diseñador: "Una vez escuché que hay mujeres bencineras y mujeres petroleras. Las cuicas y minas eran bencineras o sea “caras de mantener” y las petroleras eran económicas. Creo que un buen partido es una mujer con pinta de bencinera pero con corazón petrolero, una mujer bella que se cuide y que sea sencilla".
Lecaros, 30, periodista: "Una chica buen partido no es una ventosa que quiera pasar todo el día pegada a ti. Ella tiene su cuento y proyectos propios, es siempre honesta y fiel, se hace respetar, se afirma sola y te impulsa a querer ser más de lo que eres. Al final, te sirva para complementar lo que uno tiene por su lado. Y como lo que uno necesita complementar varía de persona a persona, creo imposible definir un canon que establezca lo que es una chica buen partido".
Manuel, 26, ingeniero: "Un buen partido es una mujer independiente, inteligente, que se haga valer por sí misma, que pique alto, con ganas de superación. Y en lo material que tenga auto, un depa y sea generosa en el item viajes".
Javier, 30, químico: "Nosotros tenemos en la piel el concepto competitivo y ganemos o perdamos lo divertido es competir. Para los hombres un buen partido no se refiere a ganar fácil o sólo ganar, más bien vamos a los detalles: un partido bien jugado, bien disputado, difícil pero entretenido, con mucho vértigo, con muchos cambios de resultado, con pasión, muchas veces no tiene que ser bonito, sino mostrar mucha fuerza y entrega. Haciendo la extrapolación a una mujer creo que la que entregue estos mismos factores y me haga sentir cada vez más vivo puedo considerarla un buen partido".
Al parecer mi definición no sería tan lejana, pero al minuto me pregunto si realmente las niñas necesitamos perfilarnos como buenos partidos para establecer una relación de pareja. Creo que las características a las que los chicos hacen alusión -excepto, claro está, las materiales- no corresponden a una MBP, sino más bien a cómo debería ser una mujer en la actualidad. Quizás escogí en un círculo muy reducido, pero fue gratificante y extraño a la vez esto de toparse con tres muchachos que buscan mujeres inteligentes y con un cuento propio y uno que quiere que lo haga sentir más vivo.
El problema es que a la hora de los quiubos salen algunos especímenes -o estos mismos se transforman- que buscan todo lo contario o bien esperan que anulemos la inteligencia, la independencia y nuestros horizontes en pro de "la relación". Para nuestro pesar es de lo más común y, lo que es peor, muy decepcionante.
Ahí estamos mal. Ése es el momento en que yo misma no me declaro un buen partido para nadie.
P.D. Agradezco a los cuatro chicos que participaron con sus opiniones. Sin embargo, no puedo dejar de comentarles. Para Miguel: me reí con tu metáfora; Para Lecaros: la frase "te sirva para complementar lo que uno tiene por su lado" te salió bastante egocéntrica; Para Manuel: tu descripción me recuerda a ti mismo; Para Javier, ¿no será mucho vértigo para la chica en cuestión?