viernes 28 de marzo de 2008

Metro y su "Pasajero Incógnito"


Cuando escuché que nuestro Metro de Santiago pensaba premiar la buena conducta de sus pasajeros regalándoles una Tarjeta BIP! cargada con $15 mil no supe si reirme o llorar.

Claro, reirme porque con mi buena conducta diaria en este colapsado sistema de transportes era seguro que yo sería una de las afortunadas: cedo el asiento (de hecho, casi nunca me siento); dejo bajar antes de subir; evito empujar; me ubico detrás de la línea amarilla; cargo la famosa tarjeta con anticipación; uso las escaleras mecánicas por la vía rápida, aunque en general
prefiero las escaleras tradicionales y, en resumen, "sigo las instrucciones del personal de Metro"... O sea, ¡Lo más ñoña que hay!

Por eso me imagino todos los días que el famoso "Pasajero Incógnito" me descubrirá durante abril y me entregará mi reconocimiento, porque estoy segura que lo merezco entre tanta gente mal educada.

Ahora, se preguntarán ¿por qué llorar? ¿Por la emoción del deber cumplido?, ¿por ahorrarme $15 mil?

Nada de eso. Es simplemente porque me parece increible que haya que estimular la educación, el respeto y las buenas costumbres con plata, es decir, te pago para que si ves a un adulto mayor, una mujer embarazada o una persona discapacitada le cedas el asiento... Te pago para que respetes al que tienes a tu lado y no pases por encima de él o ella con tal de subirte al carro... Te doy una Tarjeta BIP! y serás una persona más educada cuando viajemos apretados, porque te sacarás la mochila y evitarás los codazos...

¿Es que los santiaguinos hemos llegado a tal punto que con el Transantiago nos olvidamos por completo que no viajamos con animales, sino con personas?

Puede que haya gente a la que esta iniciativa le parezca muy adecuada y positiva. Un estímulo. Para mí es una muestra de cómo el estrés, la presión por llegar a nuestro destino y un pésimo experimento de transporte le están empeorando las costumbres a los habitantes de esta ciudad (aunque esto no debería usarse como excusa) y no se sabe qué hacer para revertirlo.

Por suerte aún quedamos -y me incluyo con orgullo- personas que no necesitamos que nos paguen para mostrar nuestra educación y respeto por el del lado y eso se agradece.

Pero, ¿qué pasaría si el famoso Pasajero Incógnito me regala la BIP!? Les confieso que igual me la quedo.

$15 mil no me vendrían nada mal.

3 comentarios:

Gabriel M. dijo...

Lo que me parece atroz de esa campaña es que el niño símbolo sea un tipo autodenonimado Joven Líder que con suerte ha andado en metro en su vida, ni hablar de una micro amarilla.

Gracias por lo de buen ayudante, se hace lo que se puede.

Ah, y muy buenas las fotos de la vendimia. Saludos!

Xime dijo...

El joven líder debe ser como ese seudo suplementero que salía hace tiempo en un comercial de La Segunda... rubio, guapo y casual. Na' que ver con el suplementero amigo con el que uno se topa en las esquinas cuando hay que (por desgracia) comprar ese diario.

sebas dijo...

yo creo que el pasajero es un mito ¬¬ ...tal vez fue verdad la primera semana..pero despues no