viernes 22 de junio de 2007

Reclamos

Me gusta cuando la gente reclama. Cuando el chofer de la micro fue imprudente, cuando te vendieron algo en mal estado, cuando no te atendieron como correspondía, cuando te prometieron algo y no se cumplió. De hecho, me considero buena para reclamar, para exigir mis derechos, aunque no fue siempre así... Lo peleadora lo he ido adquiriendo con los años y con darme cuenta de que si te quedas callada y te pasan a llevar, la responsabilidad es tan tuya como del que te agravió. Incluso más tuya que de nadie.
Sin embargo, parece que entre los chilenos la cosa no es tan generalizada. Por ejemplo, en el diplomado que estoy estudiando tengo una compañera que trabaja en el Servicio Nacional del Consumidor, algo así como el barómetro para medir qué tan buenos somos para exigir nuestros derechos, y ella cuenta que son pocos los dispuestos a estampar un reclamo y hacerle seguimiento. ¿Da flojera?, ¿la sensación de que estás perdiendo tu tiempo?, ¿que nadie te tomará en cuenta?
Bueno, tengo noticias esperanzadoras... (o quizás no tanto para los más pesimistas) Aburrida del Transantiago -y quien no a estas alturas- y de que los conductores de los famosos buses clones no cumplieran con el recorrido que tanto prometen, llamé al teléfono 800 730073 y después de lidiar con un chico que no lograba entender mi reclamo e intentaba explicarme el funcionamiento del sistema, conseguí, no sin alzar la voz, que comprendiera el porqué de mi llamado. Para asombro de mi parte, hace unos días atrás el Servicio al Cliente de Metro (que está a cargo de los clones) me respondió dándose por enterado de mi reclamo y agradeciendo la molestia de haber llamado, pues aseguran que gracias a opiniones como la mía el servicio mejorará. La verdad no me creo el cuento, pero sí me pongo a pensar que pasaría si todos los que estamos hartos del famoso Transantiago reclamáramos por teléfono, e-mail, en las calles o de la forma que fuese en vez de sólo llenar de improperios al chofer o alegar que "el Gobierno tiene la culpa".
El tema es interesante y espero en una próxima columna volver a tocarlo. No puedo sacar de mi cabeza los últimos casos de contaminación en Talcahuano y el Río Mataquito y en esos más me llama la atención nuestra inercia al momento de expresar el descontento.

1 comentarios:

lestat dijo...

Hola Xime...
Se que debes tener alguna idea de que yo reclamo por todo, al menos esa imagen se tiene de mi (espero que no sea lo que mas proyecto). Pero cuando uno da un 100% en lo que sea o pagas por algo, lo minimo es recibir un servicio o un producto de calidad. Me gusto tu columna.
*No tengo acentos porque estpy en Roma y los teclados parece que no tienen tildes.
Bueno, te mando un beso a la distancia y ahora estamos blogestados, si tienes tiempo lee alguno de mis cuentos.
besos